sábado, 16 de julio de 2016

POEMARIO DE SUEÑOS Y DOLOR






Créeme que tengo de ese miedo que se mete en las tripas

que no perdona.

  Créeme  que a veces engaño a  la angustia   

no vaya  a ser, que el  desasosiego que  atenaza

 me obligue a rendirme.

Créeme   que nadie me   dijo nunca,

 que era fácil vivir.


Quiero soñar y no puedo
No puedo hallar  la caricia de los sueños.
Sueños, que se quedaron a dormir con el dolor
Y no  despertaron .
2
No puedo amar, sin sueños.
Sueños, que se olvidaron de amar.
Amar,  como en un sueño
Sueños que he vivido
Y no  encuentro.
3
Quiero soñar y no puedo
No puedo hallar la ternura   de los  sueños
Sueños  que se quedaron a vivir  con la tristeza
Y no regresaron .


4
 Sueños que olvido   después de soñados,
pensamientos que quiero convertir  en sueños,
viajeros hacia ninguna  parte.
Sueños que se alejan, que se pierden
que no dejan  llantos.
Sueños que suben   escaleras
y ascienden   hasta lugares inalcanzables.
Sueños que bajan   a los infiernos
y arden  en su fuego eterno.
Sueños  que se enamoran,
se encelan , se pelean,
se aburren  de tanto esperar.
6
Sueños con  nombre y apellidos,
lugar de residencia,
y  número de teléfono.
Sueños irreales, etéreos,
analizados en profundidad.
Diagnosticados,  perseguidos,
vendidos  y vencidos.
Sueños   presos en   globos de colores.
Perdidos  en el infinito,
almacenados  con  los sueños de otras gentes.
7
Sueños  que vuelan  con los  vientos
y  llenan  de luz los rincones
del mundo dormido.
Sueños que   explotan    en las manos,
dejando en ellas
minúsculas partículas  de deseos.
8
Sueños adheridos a la piel ,
ordenados y conscientes
Luchando  en mil batallas,  derrotados en todas ellas
Pesarosos y dolientes arrastran su desdicha,
pidiendo clemencia.
Sueños adheridos a la noche,
desordenados e inconscientes.
Luchando  en mil batallas, ganadores en todas ellas.
Alegres y despreocupados, arrastra su dicha
soñando con no despertar.

 9

Solo tengo que tumbarme en la hierba
Y  contemplar, un cielo azul.

Solo deseo que nuestros  ojos, sean cielos
 Y que  nuestro  aroma sea hierba.

Solo quiero  tumbarme en la hierba
y soñar.


1DOLOR  





Quisiera convertirse en lágrima la minúscula gota de lluvia que resbala por mi cara.




No quiero que mis versos olviden el dolor y la desolación
     paseen  del brazo  con la  indiferencia,
por la avenida de la plaza mayor
Tomen chocolate caliente
y se ausenten  cuando la tarde oscurece.

Quiero que mis versos amen, griten y se desangren
paseen del brazo con la justicia, por la avenida
     de la plaza mayor

Tomen aguardiente
 y se queden a esperar la noche.
Quiero que mis versos  se saluden,
 cuando se encuentren.


 2


Me deje llevar por las lágrimas
Y  me ahogué  en su llanto.
Perdoné  que el dolor se quedase  conmigo.
Grité hasta quedarme sin voz.
Soñé con el cansancio de este viaje.
Acepté  de la existencia
 la vida misma.

3

 Llevo conmigo   tantas cosas

de las cuales, no soy poseedora,

que el día menos pensado

me declaro del todo  inocente,

o del todo culpable.





4
Huele a fuego.
Arden los ríos ensangrentados.
Se queman los soles y sus mañanas
Las lunas y sus noches.
Huele a  fuego.
Arden las  armas, el odio,
la venganza, el poder.
Se queman los pensamientos, la palabra,   la libertad
Huele a fuego,
tras la cortina de  humo espeso y negro.

 5



 6


Caminaba la angustia por las aceras, cuando los ojos de las farolas se adormecían.
Los comercios abrían sus puertas, "expectantes"
Un barrendero, sonreía.
Nadie quería romper el silencio de la mañana, los pasos dejaban a los pies escondidos y calientes en sus calcetines.
Empezaban a llover discursos en las radios, atropellaban conciencias recién duchadas.
Si, y no, que importa cómo, todos tienen razón  y muchos, desesperanza.
En la parada del autobús alguien olvidó  un libro  de poesía.
Una mano acarició sus  palabras.
Una boca emitió un sonido.
Unos ojos comprendieron
y todos siguieron su camino.

7




8


Emergen  cual  sombras
de las profundas gargantas
del olvido
con retazos de vidas
escritas   en cartones.
Ebrios de ausencias, sin nombre ni oficio
acarician  miserias que no son de nadie,
solo de un perro
que ajeno duerme
a los pies que pasan.




10



Puede ser mañana las rosa destruida
pisada por las botas del soldado.
Pueden ser sus  pétalos  violados,
desangrados
en los caminos de la guerra.

Pueden  clavarse  sus espinas
en  los   cuerpos destrozados.
Puede su aroma  perderse
entre los muertos
  pero nunca  la rosa
 dejará de ser una flor.





11

Llevo tanto dolor, que sería capaz de abrirme el pecho, arrancarme el corazón y  ver como   su   latido se detiene.
Astillaría   las costillas y dejaría  que los pulmones gastasen
su último suspiro
entre mis manos.
Sería capaz de vendimiar el cerebro   de  recuerdos  y abandonarlos   en una cuba  de vino
para emborracharme con ellos.

Llevo tanto dolor, que me arrancaría la piel y fabricaría  con ella, jirones  de desamor.

Quemaría en la hoguera, todos mis huesos uno a uno,
para que no quedase
ni un resto de mi  existencia.

Desclavaría con mis manos, con mis puños, con mis deseos,
Realidades que golpean sin piedad,
hambre,  desamparo,  injusticia
y los bajaría de su cruz.

Llevo tanto dolor, que  grabaría con mi propia  sangre
sus nombres
en la pesada losa de tantos naufragios.


 Exhumaría sin miedo, osamentas de dolor y ausencias.
 Ceñiría en sudarios, carcomidos trajes
de esperas prolongadas.

 Secaría lágrimas perdidas, en oquedades sin ojos.
 Arrancaría de este destierro,
sonrisas que se marchitaron.

Llevo tanto dolor, que necesito  resucitar.




12

Ando  entre escombros, apartando a patadas las miserias  atrapadas bajo sus cascotes.
Desescombro con mis manos, con mis puños,
realidades que golpean sin piedad.
Muerte,  desamparo, injusticia.
Llora mi rostro  ante tanta ruina.
Gritan mis palabras frente al eco dormido.
Ando entre escombros, desenterrando  esa  brizna de hierba fresca que quedó prendida en la tierra, con el rocío de la mañana.
Ando entre escombros  y aún, tengo esperanza
de desenterrar   la vida.




13

Seco se quedo el rio.
Desaliento siente  en  el atardecer sombrío.

Escupe sudor y lodo, por su piel deshidratada 
   Angustia siente  en  la tierra herida    

Tiñe de rojo su cauce.
 Llora lagrimas de sangre su caudal
  
 Agoniza  su lecho de  entrañas cuarteada 
 Mientras  asciende su curso en busca del agua.






.

 14



No querrá la tierra ser poseída
por quien no tuvo piedad.
Ni será la mar, quien acoja sus roídos  huesos.
No poseerán la tierra, ni el aire, ni el agua.
No  será remanso el rio ensangrentado.
No arderán con el fuego
los restos del hombre sin entrañas.
Vomitarán  la vida que no amaron.
Sembrarán  el temor, la pena.
el odio, la venganza.
Serán pasto  de dolor,  desolación y muerte.
Sus  gritos se quedarán para siempre
en un  desierto de gritos.
Exterminarán con ellos la esperanza
de volver a germinar.


 15

Pedirle  al hambre, que no grite
al  frió, que dé calor
a la nada, darle las gracias
a la avaricia, mostrar temor.
Quedémonos  quietos, esperando
un futuro que no será
ni honrado, ni justo,
solo deudor
del sudor de nuestros padres.
16

Heredaréis la tierra
sin trigo para sembrar.
¡Pensamientos tengo de rabia y sufrimiento!
Mostraréis las manos,
surcadas por el arado.
¡Consuelo pido si  la esperanza ha sucumbido!
Derramaréis la sangre
de los hijos, no nacidos .
¡Justicia clamo, con gritos silenciados!
Entregaréis  vuestras  almas, y aún no bastará.

17

PAN 
Agua corrompida.
harina de sangre y frio.
sal negra
levadura fermento de codicia.
Pan, duro, acido, injusto, odiado, vendido.

 
agua cristalina
harina de tierra y trigo
sal blanca
Levadura, fermento de justicia.
Pan,  blando, dulce, justo, amado, compartido.



18

. Destellos, secuencias, alegatos, infortunios.
caminan,  ruegan, lloran,  gritan.
sobre las  aguas perecen,  sobre la  tierra agonizan.
desterrados de sol,  sombras entre los muros.
harapos con  ojos, miradas vacías.
Galopan las nubes sobre sus cabezas, blandiendo  espectros deshilachados.
Tiritan sus voces  lejanas, vagabundas, sin ecos.
abro mi ventana y observo la lejanía
todo está tranquilo, impávido,
solo  los pájaros rompen el silencio

19

Llueve sobre la tierra
sus gotas golpean sin piedad
ecos de dolorosa heridas.
Llueve  sobre las bocas
abatidas en noches
de cristales rotos
Llueve  sobre los gritos
desatando   nudos  de  opresión
en un infinito deseo de huida
en busca de otra lluvia.

20




22
Defendámonos de  de los  pobres y de sus miserias.
. Obliguémonos   a combatir  al hombre  que quiere defender su tierra.
Justifiquemos  la venganza.
Alejemos la licencia del justo  y compremos  su silencio.
Robémosles las nubes,  los sueños, la vida.
Destruyamos todo, hasta que no quede piedra sobre piedra
Y dejemos de pertenecer a la humanidad. .



 

23


PALESTINA
 No olvides mis ojos 
 ni mis besos moribundos
  ni mis gritos
  ni mi dolor.
  No me pidas que comprenda
cuando solo  queden piedras en las manos
 y odio en el corazón.

  Qué haremos con los amaneceres 
como los sonreiremos
  cuando solo queden madres de niños viejos,
 madres, de niños muertos.

24

Qué muerte es esta tan lejana
que viaja  sin pasaporte ni divisas.
Quién le dijo que caminase
sin maquillaje y a plena luz del día.
Qué muerte es esta  que se atreve.
en  casa que no es suya.
Quién la invitó a  esta tierra.
Qué muerte es esta  tan  desconocida.
Huyó  la verdad herida de muerte
hacia un oasis de sueños inventados.




24

Deseo que suenen todas las campanas
que  los ríos se llenen de agua,
que   fecunde la tierra
que nos acaricien los sueños.

Deseo  que los  caminos sean  lugares transitables
donde las huellas del caminante
permanezcan para siempre

Que el dolor  se haga trashumante y no fije residencia
Deseo que  la alegría pueda ser  prestada  sin intereses
Que  mis manos  sean como otras manos  sin más pretensiones.
.
Deseo que permanezcan los  recuerdos.
Despedirme   sin cerrar la puerta,
 dejando mi sitio
Y como  decía el poeta  no ser nunca de piedra.
Llorar cuando haga falta, reír cuando haga falta.
Deseo, poder desear
Deseo, seguir soñando.

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POETA

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