viernes, 28 de abril de 2017

MIRADAS


Ojos seducidos  por la luna
ausente de   amaneceres
envuelven la penumbra
en el líquido acuoso
 de las   lágrimas.
   Pupilas irisadas de amor
eclipsadas de tactos
 presas de poemas
avanzan serenas
 hacia el abandono.


  Parpados ciegos
 de soles
  olvidados
de   sueños
 surcan con su  dolor 
  la retina
tratando de  engañar
al corazón. 

 Solo yo te veo
 tras el azulado iris.

BESOS

Despiertan los amaneceres con tu nombre
aún pegado 
a los labios
el deseo    resbala por la piel
y  se desliza
 lentamente
 por los pechos
dejando que sean de nuevo
  tus manos
 culpables.


.

Busco ese beso
que no te di
inmoral  en  otros labios
árido de tu  boca
deshabitado de  tu mirada.
Busco ese beso
que se perdió
en un  laberinto de deseos
 estéril de sueños
doliente de ausencias.
Busco ese beso
en un camino sin retorno.
hacia la nada.

VACIO


No estás, ya no estás
  las lágrimas incapaces
de permanecer  neutrales
ceden   al  llanto
de tu evocación.
 Los recuerdos se aferran 
 a las paredes
deshabitadas
de tu olor
las paredes   gritan tu nombre
  se agolpan en el recibidor
 dando la bienvenida
 a la soledad.
La ausencia se hace presente
en cada  habitación
llenando de angustia
los vacíos  del alma.

Abro   las ventanas
buscando  la luz
que aleje las sombras
de  la noche

El  dolor  se extiende
sobre la cama
asfixiando  una realidad
sangrante .
Y me  maldigo
y maldigo
cuanto me rodea
y  lo acuso  de no poder

olvidar

UNIDOS

Juntos  caminamos
buscando el punto cardinal
que nos lleve hacia el sur.
 Sin apenas palabras
sin apenas sueños
avanzamos  hacia un infinito
doliente de inviernos
 donde el tiempo robó
  nuestros soles
 de mayo
nuestra dorada
primavera
  dejando sobre el mantel
de la existencia
una piel incapaz
de respirar sola.

CAMINO


No dejaré el camino
 que peregrino sobre tu piel.
Ni vaciaré mi mirada
de tus   lunas.
Seré  verde musgo
adherido a las piedras
poema amado
  surcando las cumbres
 de tus pechos.


Amamantaré  tu boca
 con el néctar de los besos
 empapando los deseos
 en el  manantial acuífero
 de tus labios .

Yaceré desnudo
agónico de sed
sobre la angosta
vereda de tu cuello.

Me perderé   en  la llanura
de tu espalda
bañándome en el torrente
del anhelo consumido.
Transitaré hacia el abismo infinito
de tu sol eterno
derramándome  en la maraña
de tu vientre
germinado

SOLEDAD

Muralla   de barro
frente al  olvido.
  Espacios de piel
 dolientes  de tactos.
  Pájaros muertos
 ausentes de  trinos.
  Espejos rotos
  en la  infinita noche
  de tu ausencia. 

POETA

Quedó esperando    unas  mañanas que jamás regresarían. Se perdió tras  un  velo de  recuerdos dejando  que la angustia  se quedase...